Con una gran fiesta acuática en la Piscina Municipal, concluyó el programa que brindó cuidado integral y formación a hijos de trabajadores temporeros en las escuelas Oscar Araya Molina, Arturo Alessandri y Arturo Villalón de Cerrillos de Tamaya.
Con una jornada cargada de risas y chapuzones en la Piscina Municipal, se dio el cierre oficial al programa de Centros para Hijos e Hijas de Cuidadores Principales Temporeros 2026. La iniciativa, que se desplegó durante enero y febrero, permitió que trabajadores y trabajadoras de la comuna pudieran desempeñar sus labores estivales con la tranquilidad de que sus hijos se encontraban en un entorno protegido, con alimentación completa y actividades de formación integral.
Este año, el programa logró cubrir tres puntos estratégicos de la zona: las escuelas Oscar Araya Molina en el sector San Luis, Arturo Alessandri Palma en el centro de la ciudad y Arturo Villalón en Cerrillos de Tamaya. Gracias a una alianza estratégica entre el municipio local, el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el Instituto Nacional de Deportes (IND) y la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas (JUNAEB), se dispuso de un equipo multidisciplinario para atender a menores de entre 6 y 12 años en una jornada extendida de 08:00 a 17:00 horas.
El alcalde de Ovalle, Héctor Vega Campusano, destacó el impacto social de esta gestión señalando que «como administración, nuestro compromiso es entregar herramientas reales a las familias trabajadoras. Sabemos que la temporada de verano es una oportunidad laboral importante para muchos ovallinos, especialmente en el sector agrícola y de servicios, y estos centros garantizan que el progreso económico no signifique descuidar el bienestar y la seguridad de los más pequeños de la casa».
Por su parte, Hortensia Flores, Encargada de Desarrollo Comunitario (s) del municipio, subrayó los beneficios directos que recibieron los usuarios: «Este programa está diseñado para apoyar a trabajadores y trabajadoras que enfrentan dificultades para trabajar por la falta de opciones de cuidado infantil. Ofrecemos un espacio seguro y enriquecedor, con servicios de alimentación que incluyen desayuno, almuerzo y una tercera comida, además de charlas educativas y actividades físicas que fomentan el desarrollo y la diversión».
El hito de clausura realizado este 9 de febrero en el recinto municipal permitió a los más de 100 beneficiarios disfrutar de muestras artísticas y juegos acuáticos, cerrando un ciclo que no solo combatió el sedentarismo durante las vacaciones, sino que también fortaleció la red de apoyo social para las familias de los sectores urbanos y rurales de la capital del Limarí.
